¿Cómo debemos rezar el Credo?

Cuando nos planteamos la interrogante de cómo debemos rezar el credo es importante que tomemos en cuenta que esta oración va dirigida a la Santísima Trinidad. Que en ella estamos reafirmando nuestra fe en las figuras del Padre Dios, de su Hijo Jesús y del Espíritu Santo.

Para orar no necesitamos tener un manual o un folleto con instrucciones que nos digan cómo debemos hacerlo. Sin embargo, muchas veces necesitamos recordar cuál debe ser nuestra postura, pensando a quién vamos a dirigir nuestras plegarias.

Entonces, ¿Cómo debemos rezar el credo? No parte de una técnica ni de un sin número de pasos. Basta simplemente, con tener una actitud de contemplación y entender que a través de sus palabras, nos ponemos en total comunicación con la Trinidad.

Es por ello, que en esta ocasión, traemos para ti información valiosa con respecto al Credo que te servirán para entender un poco más de qué se trata esta oración. Destacando el sentido de cómo debes rezarlo cuando te llegue el momento de hacerlo. Ya sea en misa o al finalizar una oración particular.

Rezar el Credo ¿Qué significa?

El credo es una oración que ratifica nuestra fe como cristianos. Se refiere a la breve historia de Cristo contada desde la mirada celosa de sus Apóstoles. Se trata de una oración verdadera que sólo, quienes poseen una fe inquebrantable pueden sentir y entender.

El Credo se recita durante la misa y ratifica las enseñanzas, que desde siglos, nos han inculcado en la fe. Que gracias a la fuerza y la voluntad de los apóstoles de Jesús, se dio a conocer en el mundo entero.

Rezar el Credo es hablar con la Santísima Trinidad. Mientras que, a través de su poder, de su amor y de su misericordia nos permite renovar nuestra fe. Para rezar el credo debemos tener una postura de total tranquilidad y determinación, pues esta oración es fundamento primordial de toda la esperanza cristiana.

Rezar el Credo ¿Por qué?

Cuando rezamos el Credo, estamos ejerciendo un encuentro entre nuestra fe y los cimientos que la protegen. Que es exactamente lo que sucede cuando realizamos cualquier otra oración. Esta oración puede hacerla cualquier persona sin importar su situación.

Nos invita a rememorar todo aquello que no podemos olvidar y llevar eternamente en el corazón. Por otra parte, el Credo se percibe como una acción de carácter privado, donde cada individuo expresa su fe y la comparte con el resto del mundo.

En la iglesia, esta oración se realiza de forma colectiva, pero en su interior el Credo está diseñado como un acto de renovación de fe unipersonal. Además, nunca debe asumirse como una actividad mecánica, desprovista de valor emocional.

En sentido, para la iglesia es muy importante acompañar el Credo con otros elementos, que mueva a los creyentes a cumplir y a poner en práctica lo que establece la oración en su día a día. Que sea nuestro pan diario y no solo un acto social de los domingos.

Contenido del credo

Pese a lo que se puede imaginar, el Credo tiene diversas versiones, que pueden darse a conocer en voz alta sin temor a equivocarnos. Pues cada una de ellas emplea una lectura más o menos semejante, de componentes en los que se deposita la fe.

En el inicio todos hacen referencia al padre, creador de todas las cosas visibles e invisibles. Luego se dirigen a la persona de Jesús, quien muere crucificado y resucita de entre los muertos. Y finalmente, nos reafirma en la fe, de que existe un espíritu santo y que todas convergen en la santa iglesia católica.


¡Comparte!


¿Quién ha escrito este contenido?

Deja un comentario